Día de la Bandera

El hilo que nos une, los colores que nos mueven 

Había una vez, allá por 1812, que un tipo llamado Manuel, izó la bandera argentina, por primera vez. Eran tiempos en donde el pueblo la pasaba mal y buscaba su independencia por sobre todas las cosas. Desde entonces cambiaron tantas historias que no se pueden enumerar, pero sin embargo desde hace más de dos siglos seguimos repitiendo esa costumbre.

 

Será por convicción, por identidad o por respeto. Pero ese rito continúa vigente. Porque aún hoy, cada vez que vemos nuestros colores, se nos eriza la piel, nos miramos para adentro y nos emocionamos cantando nuestro himno, donde sea.

 

Belgrano eligió los colores celeste y blanco inspirados en la escarapela. Y la bandera se convirtió en un símbolo de la lucha por la libertad del pueblo. Esos símbolos a veces tienen formas de pintadas, de murales, de escudos, o de insignias que sentimos propias, bien nuestras. Y esos colores nos inflan el pecho, sea en una cancha de fútbol o una escuela de barrio.

 

Inspiran respeto y reconocimiento por ser sobrevivientes a mil batallas. Y a pesar de haber enfrentado interminables tormentas políticas, sociales y climáticas, aquí seguimos, tan obstinados como presentes. Mirando para adelante. Con ganas de más.

 

Es por eso que para Gente Nueva, nuestra bandera significa mucho. Porque es algo que nos identifica y nos une en estos tiempos en que el pueblo la pasa mal y busca su independencia por sobre todas las cosas.